ALEJANDRO CACACE

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San Luis, San Luis, Argentina
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jueves, 17 de julio de 2008

Por una actitud de madurez política

He amanecido hoy con un profundo optimismo sobre el funcionamiento de la democracia en nuestro país. Los sucesos acontecidos en la histórica votación que se realizó en el Senado sobre el tema de las retenciones a exportaciones de productos agrícolas han tenido un profundo significado sobre la práctica constitucional en Argentina y la distribución del poder político. Se ha reivindicado el rol del Congreso y de los Poderes Legislativos en la facultad de legislar y controlar la función de gobierno. Se ha reafirmado la potestad indelegable de la ley para crear o modificar tributos. Se ha observado una actitud sin precedentes de parte de los actores institucionales: diputados y senadores justicialistas que se han atrevido a disentir con los dictados de la Presidente de la Nación y el Presidente de su partido, y un Vicepresidente de la Nación que ha ejercido su rol con ejemplar carácter.

Algunos de estos acontecimientos de la historia argentina reciente (la reacción ante el referendum en Misiones sobre la reelección indefinida del Gobernador, el involucramiento intenso de la ciudadanía en la discusión de algunas políticas públicas) están mostrando un grado de madurez mayor frente al valor de la democracia y el funcionamiento de las instituciones.

Esto me ha generado esperanzas de que por el mismo camino nos orientemos en San Luis. Con ese grado de madurez política debemos encarar el diálogo sobre la reforma política que, para ser un proceso exitoso, debe ser un diálogo abierto y sincero. Hoy ya se realizó la primera audiencia pública de la Comisión de la Reforma Política, donde entidades y organismos públicos vinculados a los derechos humanos expresaron sus anhelos respecto al funcionamiento de las instituciones en San Luis. Son muchas ya las expectativas que se están generando de que haya un cambio en la forma de hacer política en San Luis, en la representatividad, y que sea un cambio en serio. Como ya he dicho con anterioridad, el que frustre este proceso de reforma, inclusive si lo hace permitiendo que se realicen cambios en las leyes o la Constitución, pero sólo modificaciones menores o no significativas, deberá cargar con la responsabilidad de frenar el desarrollo político e institucional de la provincia.

Esta reforma es en verdad un desafío, y un desafío para todos. Oficialismo y oposición ya han asumido sus respectivas responsabilidades. El camino se ha iniciado, y ahora sólo resta cumplirlas.

miércoles, 9 de julio de 2008

Primera Reunión de la Comisión de la Reforma Política

Ayer, martes 8 de julio, se realizó en la Legislatura de la Provincia la primera reunión de la Comisión de Análisis, Diagnóstico y Propuestas para el Fortalecimiento Institucional de la Provincia de San Luis (los detalles del encuentro pueden ser vistos en el blog de Prensa de la Cámara de Diputados, el cual se puede acceder desde la lista de blogs en este sitio o a través del link http://prensacamaradiputadossanluis.blogspot.com/ ).
En esta primera reunión de la Comisión bicameral "se aprobó el reglamento interno de funcionamiento y se designó una Mesa Coordinadora que está compuesta por la senadora María Antonia Salino que es Presidente Provisional del Senado; el diputado Julio César Vallejo, presidente de la Cámara de Diputados y el diputado Pedro Risma, presidente del Bloque Juntos por San Luis en representación de la oposición. Como Secretario de Actas y Vocero de la Comisión fue elegido el diputado Marcelo Amitrano.", informa Prensa de la Cámara de Diputados.
Durante los noventa días de trabajo de la Comisión, se realizarán reuniones de tres tipos: las propias del plenario de la Comisión, audiencias públicas con invitados especiales, y conferencias de personalidades relevantes.
Las reuniones de la Comisión se realizarán cada martes a las 18 horas en el Salón Azul del Palacio Legislativo, y allí puede asistir el público en general que esté interesado en los debates sobre la reforma política.

lunes, 9 de junio de 2008

2: ¿Por qué debemos reformar el sistema político en la Provincia de San Luis?

Es fundamental tener en cuenta, al realizar la discusión sobre el fortalecimiento institucional de la Provincia de San Luis, dos cuestiones: si, en primer lugar, es necesario o conveniente reformar la estructura institucional y la Constitución y luego, de serlo, cuáles son los objetivos de la reforma y en qué dirección se quiere ir. En cuanto a la primera pregunta, parece haber consenso en el escenario político sobre que es tiempo ya de reforma el sistema político y establecer una nueva organización del poder público en la Provincia, como ha sido puesto de manifiesto por el pasado diálogo y las iniciativas mencionadas. De ser declarada la necesidad de la reforma constitucional, ya sea ésta parcial o total, por la Legislatura, será lógicamente la Convención Constituyente elegida por el pueblo la que tenga la última palabra sobre las reformas. Sin embargo, es preciso que en este diálogo institucional que se está realizando, en el trabajo de la Comisión y en el debate que se genere en la sociedad al respecto, se tengan muy en claro cuáles son los objetivos que se persiguen con las reformas y que, a mi juicio, no pueden ser otros que la consolidación y profundización de la democracia.

Respecto a ello, “democracia” es un término utilizado con mucha frecuencia, pero también muy vagamente. La democracia es un sistema de gobierno que, en los regímenes constitucionales contemporáneos, se caracteriza no solamente por el principio de la mayoría (su elemento esencial en todas las democracias a lo largo de la historia), sino por una serie de elementos que hacen que denominemos a un sistema “democrático”: el imperio de la ley (expresado en la supremacía de la Constitución), la protección de los derechos del ser humano y el respeto por las minorías, la distribución del poder estatal (“división o separación de poderes”), el poder del pueblo (“soberanía del pueblo”), la independencia de la función judicial, el liderazgo y la delegación de poder en representantes elegidos popularmente (“representación”), la periodicidad de los mandatos y la responsabilidad de los gobernantes por sus actos, la legalidad administrativa y la publicidad de los actos de gobierno.

Se debe considerar, además, que la ley suprema es la Constitución de la Nación Argentina, y que las constituciones provinciales son en verdad leyes sujetas a una jerarquía normativa superior. En este sentido, la Constitución nacional dispone una serie de artículos (5, 6, y 121 a 128) sobre los Gobiernos de provincia y establece que “Cada provincia dictará para sí una Constitución bajo el sistema representativo republicano, de acuerdo con los principios, declaraciones y garantías de la Constitución Nacional; y que asegure su administración de justicia, su régimen municipal, y la educación primaria. Bajo de estas condiciones, el Gobierno federal, garante a cada provincia el goce y ejercicio de sus instituciones.”

De ese modo, en vista de los principios y prácticas democráticas reconocidos como tales, y de los mandatos establecidos por la Constitución de la Nación Argentina, los siguientes son los principales objetivos que deben tenerse en cuenta para lograr la efectiva realización de esos principios a través de reformas concretas:


  • Mejorar la representación: aquí se incluye la reforma del sistema electoral para eliminar las listas sábanas y poner en plena vigencia el principio democrático fundamental de “una persona, un voto” y la igualdad del sufragio (ver nota “Sobre la reforma política: lo fundamental es que cada voto valga por uno”, en Periodistas en la Red)

  • Fortalecer la autonomía municipal: la Constitución de San Luis se debe poner en línea con la reforma de la Constitución nacional en 1994, y asegurar la autonomía municipal en el orden institucional, político, administrativo, económico y financiero. En ello se destaca la constitucionalización de un porcentaje mínimo de coparticipación municipal.

  • Lograr una administración de justicia independiente: este ha sido un tema predominante en el debate sobre la reforma de las instituciones en San Luis y sólo puede garantizarse a través de procesos de selección y remoción de magistrados y salvaguardas constitucionales que desvinculen a los jueces del poder político.

  • Incrementar el poder del pueblo: las circunstancias actuales permiten dar efectiva vigencia a los instrumentos de democracia directa y permitir que los ciudadanos tengan iniciativa legislativa y se auto-convoquen a referendum, que puedan revocar los mandatos de sus representantes, y que dispongan de acciones y mecanismos eficaces de acceso colectivo a la justicia para la protección de sus derechos, para hacer así genuino el principio de la soberanía popular.


Estos cuatro objetivos son centrales en la reforma del sistema político en San Luis y sin su cumplimiento difícilmente se puede alegar un fortalecimiento de las instituciones de la Provincia. Lógicamente, existen otras reformas que son necesarias o útiles para consolidar y profundizar la democracia en la Provincia de San Luis y a todas ellas, cada una importante en su grado, debemos abocarnos a debatir.